La Delegada de Hacienda, RRHH y Presupuestos pone en marcha un Plan de Formación para los trabajadores del Ayuntamiento

 

Nuestra Delegada de Hacienda, RRHH y Presupuestos, Pilar Moreno, ha puesto en marcha un Plan de Formación para los trabajadores del Ayuntamiento de Sanlúcar la Mayor. Afirma ser consciente del impacto que la formación puede tener en el desarrollo de unos servicios de calidad; motivo por el cual se ha planteado la necesidad de elaborar un I Plan de Formación que integre toda una serie de acciones formativas bien coordinadas.

 

Debido a la situación actual de crisis, este I Plan de Formación, basará sus acciones en cursos de Formación Continua procedentes de la Diputación de Sevilla, así como en cursos sobre Seguridad e Higiene en el Trabajo por parte de Ibermutuamur.

 

Según la Delegada, la rigurosidad de un Plan de Formación Integral debe proceder de un previo proceso de análisis y detección de necesidades. El éxito de un plan de formación empieza por este proceso de evaluación inicial para el cual será necesario la participación del conjunto de trabajadores del Ayuntamiento de Sanlúcar la Mayor, así como los representantes de éstos.

 

Los objetivos que definen a un Plan de Formación están en función de los objetivos estratégicos de la propia organización. El principal objetivo de una Administración Pública es el servicio al ciudadano, un servicio que el ciudadano reclama de calidad y acorde a los tiempos actuales.

 

Por lo tanto, los objetivos estratégicos dentro del Plan de Formación serían:

 

-Potenciar la adquisición de nuevos conocimientos y recursos técnicos para el desempeño de la actividad profesional.

 

-Incrementar la motivación e implicación de los trabajadores.

 

-Integrar los objetivos de cada Delegación.

 

-Fomentar la comunicación interna, dotándola de mayor agilidad y mejorando así las relaciones laborales y la participación en el Ayuntamiento.

 

-Mejorar el rendimiento laboral de los trabajadores y la calidad en su práctica profesional y servicio al ciudadano.

 

-Influir en la adaptación de las personas a los cambios y facilitar dicha adaptación.

 

-Anular aquellos elementos negativos que afectan o pueden afectar al trabajador.

 

-Mejorar la imagen del Ayuntamiento y de sus trabajadores.

 

Por otra parte, Pilar Moreno nos informa de que el desarrollo de un plan de formación es un proceso integrado por diferentes fases que deben caracterizarse por su flexibilidad, ya que en muchas ocasiones y debido a los recursos, a la disponibilidad del tiempo, etc. las fases y subfases que integran el proceso de planificación y aplicación del Plan de Formación pueden alterarse.

 

Las fases de la implantación se representarán en una primera fase de análisis, una segunda fase de definición y priorización de las necesidades formativas, y una tercera fase para recoger la evaluación, la realización de la memoria y el estudio de impacto.

 

 

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